Nuestra historia
Brétema con alma
"Hay lugares que nunca dejan de habitar en nosotros. Para mí, ese lugar siempre será Galicia, con el olor a mar, a monte y a esa calma que solo se encuentra en casa."
Brétema nació en uno de los momentos más difíciles de mi vida. Una etapa llena de cambios, que me hicieron dejar mi "lugar de confort " marcada por la pérdida de una persona muy importante para mí.
Siempre me han apasionado los aromas. Sin embargo, cada vez que compraba una vela o un ambientador terminaba con dolores de cabeza, picores en la nariz y molestias en la garganta. Aun así, no quería renunciar a esa sensación de bienestar que solo un buen aroma puede aportar a un hogar.
Fue entonces cuando empecé a investigar y descubrí las ceras vegetales y las fragancias de alta calidad. Quería crear velas que pudiera disfrutar.
Trabajo a más de 600 kilómetros de mi hogar, pasando gran parte de la semana lejos de Galicia. Echaba muchísimo de menos mi tierra, el olor del mar, los paseos entre el monte y esa sensación de paz que siempre encontraba al volver a casa.
Con esa ilusión me apunté a mi primer curso para aprender a hacer velas.
Entre ceras, aromas y mechas descubrí un lugar donde mi mente descansaba. Lo que antes eran tardes de estrés se convirtieron en horas de aprendizaje, investigación, nuevos cursos y muchísima ilusión por seguir creando.
Poco a poco, aquello que comenzó como una forma de desconectar fue creciendo hasta convertirse en un proyecto lleno de significado.
Monté mi pequeño taller en casa con la ayuda de mi madre, que siempre me apoya en estas cosas y supervisa todo lo que llega . La hija de mi pareja ""Mily ""se convirtió en mi mejor catadora de fragancias y en mi pequeña publicista, y mi primo Christian en mi diseñador ayudante en cada paso, mientras que mis mejores amigas llenaban cada conversación de ideas, consejos e ilusión.
Así nació Brétema con alma.
Un proyecto que, poco a poco, fue devolviendo luz a mi vida y que hoy quiero compartir con quienes, como yo, creen que un aroma puede despertar recuerdos, transmitir calma y convertir cualquier rincón en un lugar especial.
Cada vela y cada wax melt están elaborados artesanalmente con cera vegetal y fragancias cuidadosamente seleccionadas. Detrás de cada creación hay muchas horas de aprendizaje, dedicación y cariño, con el deseo de que, al encenderla, encuentres un pequeño momento de paz.
Gracias por formar parte de esta historia.
Porque cada vela que sale de mi taller lleva un pedacito de Galicia, un pedacito de mí y toda la ilusión con la que nació este sueño.
Con cariño,
Ángela 💚

"A veces, una pequeña luz es suficiente para empezar de nuevo."